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03/06/15

Mudanzas con niños

Cuando tienes que hacer una mudanza, es habitual que los nervios estén a flor de piel y, cuando tienes hijos, puede resultar más difícil ocuparse de todo porque ellos, ante el cambio, pueden reaccionar estando más inquietos o incluso no queriendo irse. Si ya de por sí para los adultos es difícil una mudanza, imagina para los niños.

Mudanzas con niños

Un niño se siente tranquilo cuando conoce el entorno y está con la familia y amigos. Pero, cuando ve que hay una mudanza, empieza a inquietarse, a tener miedo, y su forma de reaccionar es llamando la atención.

Por eso, las mudanzas con niños hay que tomarlas con calma y, sobre todo, implicar a los niños. Te dejamos algunos consejos:

  • Si ya sabes que os vais a mudar, coméntalo con los niños, aunque sean pequeños. Es posible que te haga preguntas, o que te diga que no les gusta eso, pero dales tiempo.

  • Haz que tu hijo o hija participe en la mudanza, que ayude a meter sus cosas en cajas, que incluso tome decisiones, en la medida de lo posible. Tienes que hacer que lo vean divertido.

  • Deja que los niños tengan tiempo para despedirse de sus amigos y de esas personas que han sido importantes para ellos.

  • Llévalos a su nuevo hogar para que vean lo que les espera. Es una forma de evitar la ansiedad que puede provocar estar en un sitio diferente. También conviene que haya algo al lado que les pueda llamar la atención.

  • Intenta mantener la rutina y horarios con la mudanza. No es bueno estresarlos demasiado sino que vean que hay normalidad.

  • En el nuevo hogar, deja que se habitúen, que conozcan a los vecinos y a sus nuevos compañeros.

  • Pídele opinión a la hora de decorar la casa, sobre todo su habitación.

  • Presta atención al estado del pequeño una vez estéis en la nueva casa por si pudiera haber algo que fuera preocupante (no encaja, se siente mal allí, etc.).

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