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10/03/21

Los cinco retos para el sector del automóvil en 2021

Los que pensaron que la pandemia iba a ser algo rápido y pasajero ya se habrán dado cuenta de que aún queda bastante para volver a la “antigua normalidad”. Y que no solo 2020 sería un año muy malo, sino que 2021 lo seguirá siendo lo que ha hecho que el sector del automóvil tenga que enfrentar una serie de retos si quiere adaptarse a esta nueva circunstancia. Lo que se pretende es solucionar los problemas del sector y que vuelva a repuntar las ventas y el precio de los automóviles. En grupo cariño nuestro reto es seguir mejorando en el servicio de transportes de vehículo.

Para ello hemos resumido los retos que afronta el sector en estos cinco:

1.Planes que no terminan de funcionar: Los planes de ayudas del gobierno que aprobó en 2020 no han dado el resultado esperado. El reparto del paquete de ayudas económicas o se ha quedado corto o, como algunas asociaciones indican, no se han repartido de forma eficiente. Las ayudas del gobierno serán unos de los principales problemas a resolver y retos más necesarios que llevar a cabo.

2. Apuesta por la innovación: La digitalización del sector del automóvil al igual que la del resto de sectores se está produciendo a un ritmo acelerado y los concesionarios están avanzando mucho en este sentido pero necesitan cuanto antes optimizar las formas de relacionarse con sus potenciales clientes.

3. Envejecimiento del parque móvil: La media de años de un vehículo al final de su vida útil ha aumentado en el último año hasta los trece años. Un número en años muy superior a lo que recomiendan las asociaciones de fabricantes y venta de vehículos. Fijándonos en las matriculaciones que han descendido notablemente en 2020 a un 32,3%, en comparación a las cifras del año anterior. El vehículo de ocasión, según el análisis de NIW, ha sido el que mejor ha salido en el estudio en esta etapa complicada, con cifras que arrojan algo de luz, para el segmento de menos de cinco años. Para afrontar este reto, el sector ve necesaria la renovación y evolución del parque móvil de empresas y usuarios.

4. Reducción de contaminantes en la atmósfera: No solo el CO2 y el NOx es lo que sale por los tubos de escape de los vehículos que vemos en las carreteras. Estos son los principales gases emitidos pero también se encuentran en ellos el dióxido de carbono (CO2), el monóxido de carbono (CO), óxidos de nitrógeno (NOx), hidrocarburos no quemados (HC), compuestos de plomo, anhídrido sulfuroso y partículas sólidas.

La tendencia, obligada ya, es la de conseguir reducir al máximo los niveles de contaminación de la industria del automóvil que ya está trabajando en ello y que debe de conseguir resultados a corto plazo que demuestren el cambio real de cara a un futuro más limpio y sostenible.

5. Impuestos y fiscalidad: El mercado del automóvil muestra sus debilidades cuando se ve obligado a incrementar los precios a causa de la subida de impuestos por la nueva fiscalidad que endurece entre otros el impuesto de circulación. España debería seguir el ejemplo de otros países de la UE y a través de ayudas directas o programas de estimulación al consumo, contrarrestar y conseguir no incrementar los citados precios.

Queda mucho por hacer aún en un sector que al igual que otros son punta de iceberg de la crisis provocada por la covid-19. Asociaciones y Gobierno deben de ir de la mano este 2021 para trazar un plan efectivo que alivie la presión del sector.

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